Lo esencial
- El certificado energético califica la eficiencia de una vivienda con una letra de la A (mejor) a la G (peor).
- La normativa vigente lo exige para vender o alquilar una vivienda; lo emite un técnico competente.
- Lo que baja la letra suele ser el aislamiento pobre, las ventanas antiguas y una calefacción ineficiente.
- Una reforma de la envolvente (fachada, ventanas, tejado) mejora la calificación y el confort.
Artículo de carácter divulgativo. No sustituye al asesoramiento profesional individualizado.
Si vas a vender o alquilar tu vivienda, en algún momento aparecerá el certificado energético y esa etiqueta de colores con una letra. Muchos propietarios lo ven solo como un trámite, pero dice mucho sobre lo que gastarás en calefacción y sobre el confort de la casa. Te explicamos qué es, cuándo es obligatorio y, sobre todo, cómo mejorar esa letra con una reforma.
¿Qué es el certificado energético?
El certificado energético es un documento que califica la eficiencia de una vivienda con una letra de la A (la más eficiente) a la G (la menos eficiente). Refleja cuánta energía necesita la casa para calefacción, refrigeración y agua caliente, y qué emisiones genera. Sirve para comparar viviendas y anticipar su gasto energético.
No es un capricho burocrático: una buena letra suele significar menos factura y más confort. Y ahí es donde una reforma marca la diferencia.
¿Cuándo es obligatorio?
La normativa vigente exige el certificado energético para vender o alquilar una vivienda, y su etiqueta debe aparecer en los anuncios. Existen algunas excepciones concretas para determinados inmuebles. Como los detalles pueden variar, el técnico que emite el certificado es quien confirma tu caso exacto.
Conviene tenerlo en regla antes de publicar el anuncio, no dejarlo para el último día de la firma.
Qué significan las letras A-G
La escala va de la A a la G. Cuanto más cerca de la A, menos energía consume la vivienda y menor es la factura previsible.
| Calificación | Qué indica |
|---|---|
| A - B | Vivienda muy eficiente, bajo consumo. Habitual en obra nueva bien aislada. |
| C - D | Eficiencia media. Margen de mejora con aislamiento y ventanas. |
| E - G | Poco eficiente. Alto consumo; típico de viviendas antiguas sin aislar. |
La mayoría de las viviendas antiguas de Burgos, sin aislamiento en fachada y con ventanas viejas, se sitúan en las letras bajas. La buena noticia es que subir de letra está en tu mano.

“El certificado es una foto del estado energético de tu casa. Nosotros no lo emitimos, eso es cosa del técnico, pero sí somos quienes cambiamos esa foto: aislando la fachada, poniendo ventanas nuevas o mejorando el tejado sube la letra y baja la factura.”
Cómo mejorar la calificación de tu vivienda
La letra sube actuando sobre lo que más energía pierde. Estos son los frentes con más impacto:
Aislar la envolvente
Fachada y cubierta. Es lo que más pesa: SATE o fachada ventilada y aislar el tejado.
Cambiar las ventanas
Doble acristalamiento y buen marco cortan las pérdidas de calor. Ver PVC o aluminio.
Calefacción eficiente
Sistemas más eficientes de calefacción y agua caliente reducen el consumo y las emisiones.
Estas mejoras encajan en una reforma integral o pueden hacerse por fases. Además del certificado, ganas confort todo el año y bajas la factura, que es lo que de verdad se nota.
¿Quién emite el certificado? (y qué hacemos nosotros)
El certificado lo emite un técnico competente —habitualmente un arquitecto o arquitecto técnico— que visita la vivienda, toma datos y lo registra ante el organismo de tu comunidad autónoma. En Llanos Verdes no emitimos el certificado: somos quienes ejecutamos las reformas que hacen subir la letra.
Es una división de trabajo honesta: el técnico mide y certifica; nosotros aislamos, cambiamos ventanas y mejoramos la envolvente para que esa medición sea mejor.
En resumen
El certificado energético califica tu vivienda de la A a la G y es obligatorio para vender o alquilar. Lo emite un técnico competente, pero la letra la determina el estado real de la casa: aislamiento, ventanas y calefacción. Si la tuya está en las letras bajas, una reforma de la envolvente sube la calificación, mejora el confort y reduce el gasto. Cuéntanos tu vivienda y te proponemos por dónde empezar, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es obligatorio el certificado energético?
La normativa vigente exige el certificado energético para vender o alquilar una vivienda, y la etiqueta debe figurar en los anuncios. Hay algunas excepciones concretas. Para tu caso exacto, lo confirma el técnico competente que emite el certificado.
¿Quién emite el certificado energético?
Lo emite un técnico competente (habitualmente arquitecto o arquitecto técnico), que visita la vivienda, toma datos y registra el certificado ante el organismo de tu comunidad autónoma. En Llanos Verdes no emitimos el certificado: nos encargamos de las reformas que mejoran la calificación.
¿Cómo puedo mejorar la letra de mi vivienda?
Actuando sobre lo que más pesa: el aislamiento de la envolvente (fachada y cubierta), las ventanas y la eficiencia de la calefacción y el agua caliente. Una reforma de estos elementos sube la calificación, mejora el confort y reduce el gasto energético.
¿Mejorar la calificación aumenta el valor de la vivienda?
Suele ayudar. Una vivienda con mejor letra energética resulta más atractiva para compradores e inquilinos, y anticipa un menor gasto en facturas. Además, gana confort durante todo el año, que al final es lo que más se disfruta.
¿Tienes un proyecto en mente?
Te asesoramos sin compromiso y te damos un presupuesto ajustado a tu caso.