Lo esencial
- El microcemento es un revestimiento de pocos milímetros que se aplica encima de lo que ya tienes, sin obra.
- Su gran ventaja: continuidad sin juntas, en suelos, paredes y hasta platos de ducha.
- El precio orientativo ronda los 60-110 €/m², porque casi todo es mano de obra artesanal.
- El resultado depende del aplicador y del sellado final más que del propio material.
Artículo de carácter divulgativo. No sustituye al asesoramiento profesional individualizado.
Renovar un baño entero sin picar un solo azulejo suena demasiado bien. Esa es la promesa del microcemento y, en buena medida, la cumple. Pero no es magia ni vale para todo, y su resultado depende más de quién lo aplica que del producto. Te contamos qué es realmente, dónde funciona, qué cuesta y en qué casos conviene mirar otras opciones.
¿Qué es el microcemento?
El microcemento es un revestimiento continuo de apenas unos milímetros, hecho a base de cemento, resinas y áridos muy finos. Se aplica en capas sobre el soporte existente —azulejo, solado, yeso— y se termina con un sellador. El resultado es una superficie sin juntas, de aspecto mineral y con la textura que decidas.
Su ventaja diferencial es que suma poco espesor. Eso permite renovar suelos y paredes sin demoler, sin escombro y sin tocar las puertas ni los sanitarios. Por eso encaja tan bien en las reformas de baño en las que no se quiere una obra completa.
¿Dónde se puede usar?
Funciona en suelos, paredes, encimeras, escaleras, duchas de obra y muebles. Aguanta bien el interior de una vivienda y es especialmente agradecido en espacios pequeños, porque la ausencia de juntas hace que el espacio se vea más amplio y continuo.
Baños y duchas
Su terreno estrella: continuidad total. Exige impermeabilización previa y buen sellado.
Suelos y salones
Aspecto mineral y continuo. Ideal cuando no quieres levantar el solado existente.
Cocinas y encimeras
Buen acabado, pero pide sellado cuidadoso frente a manchas y ácidos.
Donde conviene pensárselo: superficies que se mueven, soportes con humedad no resuelta o exteriores muy expuestos al hielo. En el clima de Burgos, para una terraza es más prudente valorar antes cómo impermeabilizar la terraza y elegir un pavimento pensado para heladas.

“El microcemento tiene un mérito enorme: te renueva un baño sin picar ni un azulejo. Pero es un acabado artesanal. La diferencia entre uno precioso y uno mediocre está en la mano que lo aplica y en el sellado.”
¿Cuánto cuesta el microcemento por m²?
De forma orientativa, el microcemento ronda los 60-110 €/m² aplicado. Es caro para ser un revestimiento, y la razón es simple: casi todo el coste es mano de obra especializada. Se aplica en varias capas, con lijados intermedios y un sellado final, y cada fase necesita su tiempo y su oficio.
El precio sube con el estado del soporte, el número de capas, el acabado buscado y la dificultad de la superficie. Son rangos de mercado, no un precio cerrado de Llanos Verdes: lo ajustamos tras una visita gratuita.
Ventajas reales y límites honestos
Merece la pena poner las dos caras sobre la mesa antes de decidir:
| A favor | En contra |
|---|---|
| Se aplica encima de lo existente, sin obra ni escombro | Precio por m² alto frente a otros revestimientos |
| Continuidad sin juntas: más amplitud y menos suciedad acumulada | Depende mucho de la destreza del aplicador |
| Suma pocos milímetros: no obliga a tocar puertas ni sanitarios | Puede agrietarse si el soporte se mueve |
| Obra rápida comparada con picar y alicatar | Necesita resellado periódico para conservarse |
Claves para que salga bien
Casi todos los microcementos que decepcionan fallan por lo mismo, y rara vez es el producto:
- Preparar el soporte. Firme, limpio y estable. Si hay azulejos sueltos o humedad, se resuelven antes.
- Resolver el agua por debajo. En duchas, la impermeabilización va bajo el microcemento. Él no es la barrera.
- Elegir bien al aplicador. Es un acabado artesanal: pide ver trabajos hechos, no solo catálogos.
- No saltarse el sellado. Es lo que protege de manchas y desgaste, y hay que renovarlo cada cierto tiempo.
En resumen
El microcemento es una gran solución cuando quieres renovar un baño o un suelo sin abrir la casa en canal, y su continuidad sin juntas es difícil de igualar. A cambio, cuesta más de lo que la gente espera, depende del oficio de quien lo aplica y necesita mantenimiento. Si el soporte está sano y buscas ese acabado, compensa. Si tienes humedades o el suelo se mueve, primero hay que resolver eso. Cuéntanos qué quieres renovar y te decimos con franqueza si el microcemento es tu mejor opción.
Preguntas frecuentes
¿Se puede poner microcemento encima del azulejo?
Sí, es uno de sus grandes atractivos. Si el alicatado está firme y bien pegado, se prepara la superficie, se tratan las juntas y se aplica encima sin picar. Si hay azulejos sueltos o humedades activas, primero hay que resolver eso: el microcemento no arregla un problema de base.
¿El microcemento se agrieta?
Puede agrietarse si el soporte se mueve o si no se ha preparado bien. Al ser una capa fina, refleja lo que pasa debajo. Con una buena preparación, malla donde toca y un soporte estable, el riesgo es bajo. Es un acabado continuo, no un material estructural.
¿Cuánto cuesta el microcemento por m²?
De forma orientativa, entre 60 y 110 €/m² aplicado, según la superficie, el número de capas y el acabado. Es un precio alto para un revestimiento porque casi todo es mano de obra especializada. La cifra final la cerramos tras ver el estado de tu suelo o pared.
¿Sirve para el plato de ducha?
Sí, se usa mucho en duchas de obra y da un resultado continuo muy vistoso. Ahora bien, exige una impermeabilización previa correcta bajo el microcemento y un sellado impecable. El microcemento no es impermeable por sí solo: lo que aísla del agua es la capa que va debajo y el sellador.
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